Paisajismo

Laberinto

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Localización: Hacienda La Gavia, México

Año: 2026

Superficie: 200 m2

Equipo: Nitzia Reyes, Emilio Valerio, José Ignacio Vargas

Fotos: José Ignacio Vargas

La construcción del laberinto de Chartres en la Hacienda La Gavia, en México, se concibió como un ejercicio de articulación entre espacio, historia y desplazamiento corporal. El proyecto partió del análisis del contexto natural y arquitectónico de la hacienda, con el objetivo de integrar el laberinto al paisaje existente sin generar una imposición formal sobre el sitio.

 

El recorrido del laberinto fue construido con piedra cantera, material tradicional que establece una relación directa con las técnicas constructivas históricas de la hacienda y de la región. La utilización de la cantera define con claridad el trazo del camino y aporta cualidades de peso, textura y permanencia, reforzando una experiencia de desplazamiento consciente y físico. El contacto constante con el material intensifica la relación entre cuerpo, territorio y temporalidad.

 

El trazo del laberinto, basado en el modelo de Chartres, responde a la lógica de un recorrido único y continuo, orientado a la experiencia meditativa más que a la resolución de un problema de orientación. En este sentido, el laberinto funciona como un dispositivo espacial que promueve la exploración pausada, la atención al entorno y la suspensión momentánea de la direccionalidad. Durante el proceso constructivo, el diseño inicial se ajustó a las condiciones específicas del terreno, permitiendo que el proyecto se definiera tanto por el planteamiento conceptual como por las variables del sitio.

 

El resultado es un espacio que articula dimensiones materiales y simbólicas del recorrido. El acceso al centro del laberinto representa el cierre de un trayecto físico y la culminación de una experiencia introspectiva, en la que el desplazamiento resignifica la relación del usuario con el espacio y su contexto histórico. De este modo, el laberinto de cantera en la Hacienda La Gavia se configura como un lugar de tránsito y contemplación, donde el acto de caminar opera como una forma de habitar críticamente el territorio.

Superficie: 200 m2

Año: 2026

Equipo: Nitzia Reyes, Emilio Valerio, José Ignacio Vargas

Fotos: José Ignacio Vargas

La construcción del laberinto de Chartres en la Hacienda La Gavia, en México, se concibió como un ejercicio de articulación entre espacio, historia y desplazamiento corporal. El proyecto partió del análisis del contexto natural y arquitectónico de la hacienda, con el objetivo de integrar el laberinto al paisaje existente sin generar una imposición formal sobre el sitio.

 

El recorrido del laberinto fue construido con piedra cantera, material tradicional que establece una relación directa con las técnicas constructivas históricas de la hacienda y de la región. La utilización de la cantera define con claridad el trazo del camino y aporta cualidades de peso, textura y permanencia, reforzando una experiencia de desplazamiento consciente y físico. El contacto constante con el material intensifica la relación entre cuerpo, territorio y temporalidad.

 

El trazo del laberinto, basado en el modelo de Chartres, responde a la lógica de un recorrido único y continuo, orientado a la experiencia meditativa más que a la resolución de un problema de orientación. En este sentido, el laberinto funciona como un dispositivo espacial que promueve la exploración pausada, la atención al entorno y la suspensión momentánea de la direccionalidad. Durante el proceso constructivo, el diseño inicial se ajustó a las condiciones específicas del terreno, permitiendo que el proyecto se definiera tanto por el planteamiento conceptual como por las variables del sitio.

 

El resultado es un espacio que articula dimensiones materiales y simbólicas del recorrido. El acceso al centro del laberinto representa el cierre de un trayecto físico y la culminación de una experiencia introspectiva, en la que el desplazamiento resignifica la relación del usuario con el espacio y su contexto histórico. De este modo, el laberinto de cantera en la Hacienda La Gavia se configura como un lugar de tránsito y contemplación, donde el acto de caminar opera como una forma de habitar críticamente el territorio.