Comercial

Rosso

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Localización: Ciudad de México

Año: 2026

Superficie: 40 m2

Equipo: Emilio Valerio, José Ignacio Vargas

Fotos: José Ignacio Vargas

El diseño del Rosso se concibe como un “listening bar ubicado discretamente detrás de la cocina de un restaurante, estableciendo una sensación de escape y descubrimiento para los visitantes. Esta condición oculta enmarca al bar como un destino que se revela y no se anuncia, reforzando su carácter íntimo e inmersivo.

 

El espacio ocupa una huella rectangular y se organiza para maximizar la eficiencia espacial, al mismo tiempo que fomenta un ambiente contenido y dinámico. Una barra circular ancla el centro del espacio y funciona como un elemento tanto funcional como social. Su geometría permite el acceso equitativo desde todos los puntos, incentivando la interacción colectiva y reforzando la naturaleza comunitaria de la experiencia.

 

El área de servicio de la barra se sitúa tres niveles por debajo del nivel del salón, como una estrategia espacial con el fin de preservar visuales continuas a lo largo del espacio. Al hundir la zona de “bartenders”, se minimiza su presencia visual, manteniendo una sensación de apertura y una relación visual constante entre los usuarios.

 

Una paleta cromática saturada, dominada por tonos rojos, define la atmósfera principal, envolviendo el interior y acentuando su cualidad introspectiva. En contraste, el color azul se introduce en el acceso alineado a los baños, generando una ruptura cromática que interrumpe el campo rojo y enmarca al DJ. Este gesto establece un punto de anclaje tanto visual como acústico dentro del espacio.

 

En conjunto, el proyecto equilibra una expresión cromática contundente con claridad funcional, utilizando secuencias espaciales, cambios de nivel y color para construir una experiencia inmersiva y social, mientras que el acceso oculto y la proximidad con la cocina intensifican la sensación de anticipación y descubrimiento.

Superficie: 40 m2

Año: 2026

Equipo: Emilio Valerio, José Ignacio Vargas

Fotos: José Ignacio Vargas

El diseño del Rosso se concibe como un “listening bar ubicado discretamente detrás de la cocina de un restaurante, estableciendo una sensación de escape y descubrimiento para los visitantes. Esta condición oculta enmarca al bar como un destino que se revela y no se anuncia, reforzando su carácter íntimo e inmersivo.

 

El espacio ocupa una huella rectangular y se organiza para maximizar la eficiencia espacial, al mismo tiempo que fomenta un ambiente contenido y dinámico. Una barra circular ancla el centro del espacio y funciona como un elemento tanto funcional como social. Su geometría permite el acceso equitativo desde todos los puntos, incentivando la interacción colectiva y reforzando la naturaleza comunitaria de la experiencia.

 

El área de servicio de la barra se sitúa tres niveles por debajo del nivel del salón, como una estrategia espacial con el fin de preservar visuales continuas a lo largo del espacio. Al hundir la zona de “bartenders”, se minimiza su presencia visual, manteniendo una sensación de apertura y una relación visual constante entre los usuarios.

 

Una paleta cromática saturada, dominada por tonos rojos, define la atmósfera principal, envolviendo el interior y acentuando su cualidad introspectiva. En contraste, el color azul se introduce en el acceso alineado a los baños, generando una ruptura cromática que interrumpe el campo rojo y enmarca al DJ. Este gesto establece un punto de anclaje tanto visual como acústico dentro del espacio.

 

En conjunto, el proyecto equilibra una expresión cromática contundente con claridad funcional, utilizando secuencias espaciales, cambios de nivel y color para construir una experiencia inmersiva y social, mientras que el acceso oculto y la proximidad con la cocina intensifican la sensación de anticipación y descubrimiento.